El gran momento
Estirar y hornear
↪ la mejor parte
Ahora forma y hornea tu pizza como de costumbre. Lo único que hay que acertar es poner bastante sémola en la superficie de trabajo, para que la pizza no se pegue a la pala.
Estira cada bola a mano, ponle los ingredientes y hornéala tan caliente como llegue tu horno. La masa que sobre se convierte en un pan excelente al día siguiente, así que no se desperdicia nada.
Consejo de Hendrik: para dos personas, hornea seis pizzas y congela tres. Déjalas enfriar, envuélvelas en film transparente o en una caja de pizza vieja y mételas directo al congelador, tu propia pizza congelada casera, lista cuando te apetezca.
↪ la masa que sobra se hornea como un gran pan
